Recibir metoclopramida inyectable puede provocar un problema muscular llamado discinesia tardía. Si usted desarrolla discinesia tardía, moverá los músculos, especialmente los músculos de la cara, de formas extrañas. No podrá controlar ni detener estos movimientos. Es posible que la discinesia tardía no desaparezca, incluso después de que deje de recibir metoclopramida. Cuanto más tiempo reciba metoclopramida mayor será el riesgo de que desarrolle discinesia tardía. Por lo tanto, su médico probablemente le indique que no reciba metoclopramida durante más de 12 semanas. El riesgo de que desarrolle discinesia tardía también es mayor si está tomando medicamentos para una enfermedad mental, si tiene diabetes o si tiene una edad avanzada, en especial si es mujer. Llame a su médico de inmediato si desarrolla cualquier movimiento corporal incontrolable, en especial relamerse los labios, fruncir la boca, masticar, fruncir el entrecejo, fruncir el ceño, sacar la lengua, parpadear, realizar movimientos oculares o sacudir los brazos o las piernas.
Su médico o su farmacéutico le darán la hoja del fabricante con información para el paciente (Guía del medicamento) al iniciar el tratamiento con metoclopramida y cada vez que vuelva a surtir su receta. Lea atentamente esa información y pídales a su médico o a su farmacéutico que le aclaren cualquier duda. Para conseguir la Guía del medicamento, también puede visitar el sitio de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) (
http://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/ucm085729.htm).
Hable con su médico sobre el riesgo de recibir metoclopramida.
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