Consideraciones
Siempre busque ayuda urgente para un sangrado profuso y si se sospecha la presencia de un sangrado interno. El sangrado interno puede volverse potencialmente mortal con rapidez y se necesita atención médica inmediata.
Las lesiones graves no siempre sangran profusamente y ciertas lesiones relativamente menores, como por ejemplo
heridas en el cuero cabelludo, pueden sangrar mucho. Las personas que toman medicamentos anticoagulantes o que tienen un
trastorno hemorrágico, como la
hemofilia, pueden sangrar de manera excesiva y rápida porque su sangre no coagula apropiadamente. El sangrado en estas personas requiere atención médica inmediata.
La presión directa ayuda a detener la mayoría de los sangrados externos y es la medida de primeros auxilios más importante.
Lávese siempre las manos antes, en lo posible, y después de administrar los primeros auxilios a una persona que esté sangrando con el fin de evitar infecciones.
Trate de utilizar guantes de látex al tratar a alguien que esté sangrando y todo maletín de primeros auxilios los debe tener. Las personas alérgicas al látex pueden utilizar guantes sintéticos que no estén hechos de este material. Usted puede contraer la hepatitis viral si toca sangre infectada y el VIH se puede diseminar si la sangre infectada se introduce en una herida abierta, incluso en una pequeña.
Aunque las heridas por punción no suelen sangrar mucho, traen consigo un alto riesgo de infección. Busque atención médica para prevenir el
tétanos u otra infección.
Las heridas abdominales o torácicas pueden ser muy serias debido a la posibilidad de hemorragia interna grave. Estas heridas pueden no lucir muy serias, pero pueden causar
shock. Busque asistencia médica inmediata para cualquier herida abdominal o torácica. Si los órganos aparecen a través de la herida, no trate de reubicarlos en su lugar. Cubra la herida con un trozo de tela humedecida o una venda y aplique sólo una presión muy suave para detener el sangrado.
La hemorragia puede causar hematomas o moretones (sangre acumulada debajo de la piel), que generalmente son el resultado de un golpe o una caída. Aplique una compresa fría en el área lo más pronto posible para reducir la
hinchazón. Envuelva hielo en una toalla y coloque la toalla sobre la lesión. No ponga hielo directamente sobre la piel.
Referencias
Cornwell EE. Initial approach to trauma. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.
Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide
. 6th ed. New York, NY: McGraw-Hill; 2004: chap 251.
Actualizado: 2/11/2011
David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc., Jacob L. Heller, MD, MHA, Emergency Medicine, Virginia Mason Medical Center, Seattle, Washington.
La Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. | Los Institutos Nacionales de la Salud | Departamento de Salud y Servicios Humanos