Se refiere a la neumonía causada por ciertas bacterias, a saber: Legionella pneumophila
, Mycoplasma pneumoniae
y Chlamydophila pneumoniae
. Se denomina "atípica" porque los síntomas difieren de los de la neumonía debida a otras bacterias comunes.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La neumonía por micoplasma es un tipo de neumonía atípica causada por la bacteria M. pneumoniae.
Usualmente afecta a personas menores de 40 años. Para obtener más información sobre este tipo de neumonía, ver el artículo neumonía por micoplasma.
La neumonía que se debe a la bacteria relacionada con clamidia ocurre todo el año y representa del 5 al 15% de todas las neumonías. Normalmente es leve.
La neumonía debido a legionela se observa con mayor frecuencia en adultos mayores y de mediana edad, fumadores y personas que tienen enfermedades crónicas o un sistema inmunitario debilitado. Puede ser más grave.
Síntomas
La neumonía debido al micoplasma y las bacterias Chlamydophila
normalmente es leve.
La neumonía debido a Legionella pneumophila
empeora durante los primeros 4 a 6 días, y luego mejora durante 4 a 5 días.
Aunque los síntomas mejorarán, puede pasar un tiempo para que desaparezcan completamente.
Los síntomas más comunes de neumonía son:
Escalofríos
Tos (con neumonía por legionela, usted puede expectorar moco con sangre)
Fiebre que puede ser leve o alta
Dificultad para respirar (puede sólo ocurrir cuando usted sube escalas)
Otros síntomas abarcan:
Dolor torácico que empeora cuando usted respira profundamente o tose
Confusión, sobre todo en personas mayores o aquéllas con neumonía por legionela
Dolor de cabeza
Inapetencia, baja energía y fatiga
Dolores musculares y rigidez articular
Sudoración y piel húmeda
Los síntomas menos comunes abarcan:
Diarrea (sobre todo con neumonía por legionela)
Dolor de oído (con neumonía por micoplasma)
Dolor o sensibilidad ocular (con neumonía por micoplasma)
Tumor en el cuello (con neumonía por micoplasma)
Salpullido (con neumonía por micoplasma)
Dolor de garganta (con neumonía por micoplasma)
Signos y exámenes
Las personas que posiblemente padezcan neumonía deben someterse a una evaluación médica completa. Puede ser difícil para el médico diferenciar si usted tiene neumonía o bronquitis, de manera que puede necesitar una radiografía del tórax. Dependiendo de la gravedad de la enfermedad, se pueden hacer otros estudios, como:
También se pueden hacer exámenes de orina o un exudado faríngeo.
Tratamiento
Tome estas medidas en casa:
Controle la fiebre con ácido acetilsalicílico (aspirin
), medicamentos antinflamatorios no esteroides (AINES, como ibuprofeno o naproxeno) o paracetamol. No les dé ácido acetilsalicílico a los niños.
No tome antitusígenos sin hablar primero con su médico. Pueden dificultar la expectoración del esputo adicional.
Tome bastantes líquidos para ayudar a aflojar las secreciones y sacar la flema.
Descanse mucho. Procure que otra persona realice las tareas domésticas.
La neumonía atípica se trata con antibióticos.
Usted puede tomar antibióticos por vía oral.
Si tiene neumonía atípica grave, probablemente lo internen en un hospital, donde le administrarán antibióticos por vía intravenosa, al igual que oxígeno.
Los antibióticos se utilizan durante dos semanas o más.
Los antibióticos empleados para tratar la neumonía atípica abarcan:
Azitromicina
Claritromicina
Eritromicina
Fluoroquinolonas (como levofloxacina)
Tetraciclinas (como tetraciclina o doxiciclina)
Expectativas (pronóstico)
La mayoría de los pacientes con neumonía por micoplasma o Chlamydophila
tienen un buen pronóstico con la terapia antibiótica apropiada. La neumonía por legionela puede ser grave, lo que lleva a que se presenten problemas en pacientes con insuficiencia renal, diabetes, EPOC y sistema inmunitario debilitado. Puede llevar a la muerte.
Situaciones que requieren asistencia médica
Consulte con el médico si se presenta fiebre, tos o dificultad respiratoria. Hay numerosas causas para estos síntomas. El médico necesitará descartar la neumonía.
Prevención
Lávese las manos con frecuencia y procure que otras personas a su alrededor hagan lo mismo.
Si su sistema inmunitario está débil, aléjese de las muchedumbres. Solicíteles a los visitantes que tengan un resfriado que se pongan una máscara.
Hágase aplicar la vacuna antigripal cada año. Pregúntele al médico si usted necesita una vacuna contra la neumonía.
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Actualizado: 8/30/2012
David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Denis Hadjiliadis, MD, Assistant Professor of Medicine, Division of Pulmonary, Allergy and Critical Care, University of Pennsylvania, Philadelphia, PA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.